3 entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.
8 porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz
1 Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor, porque esto es justo.
4 Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina e instrucción del Señor.