25 Miren tus ojos hacia adelante, y fíjese tu mirada en lo que está frente a ti.
7 Apártate de la presencia del necio, porque en él no discernirás palabras de conocimiento.
11 El Seol y el Abadón están delante del SEÑOR, ¡cuánto más los corazones de los hombres!
30 No vale sabiduría, ni entendimiento, ni consejo, frente al SEÑOR.