3 Ahora bien, si ponemos el freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dirigimos también todo su cuerpo.
5 ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El celosamente anhela el Espíritu que ha hecho morar en nosotros ?
14 Sin embargo, no sabéis cómo será vuestra vida mañana . Sólo sois un vapor que aparece por un poco de tiempo y luego se desvanece.