Salmos 25:1-4 BLA

1 Ati, oh SEÑOR, elevo mi alma.
2 Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, que no se regocijen sobre mí mis enemigos.
3 Ciertamente ninguno de los que esperan en ti será avergonzado; sean avergonzados los que sin causa se rebelan.
4 SEÑOR, muéstrame tus caminos, y enséñame tus sendas.