13 Los trompetistas y los cantores se unieron para alabar y dar gracias al Señor
. Al son de trompetas, címbalos y otros instrumentos, elevaron sus voces y alabaron al Señor
con las siguientes palabras:
«¡Él es bueno!
¡Su fiel amor perdura para siempre!».
En ese momento una densa nube llenó el templo del Señor
.