34 Y no habrá necesidad de enseñar a sus vecinos ni habrá necesidad de enseñar a sus parientes diciendo: “Deberías conocer al Señor
”. Pues todos ya me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande —dice el Señor
—. Perdonaré sus maldades y nunca más me acordaré de sus pecados».