Salmos 56; Salmos 120; Salmos 140; Salmos 141; Salmos 142 (La Biblia Reina-Valera)

1 TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día. 2 Apúranme mis enemigos cada día; Porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo. 3 En el día que temo, Yo en ti confío. 4 En Dios alabaré su palabra: En Dios he confiado, no temeré Lo que la carne me hiciere. 5 Todos los días me contristan mis negocios; Contra mí son todos sus pensamientos para mal. 6 Reúnense, escóndense, Miran ellos atentamente mis pasos, Esperando mi vida. 7 ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos. 8 Mis huídas has tú contado: Pon mis lágrimas en tu redoma: ¿No están ellas en tu libro? 9 Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: En esto conozco que Dios es por mí. 10 En Dios alabaré su palabra; En Jehová alabaré su palabra. 11 En Dios he confiado: no temeré Lo que me hará el hombre. 12 Sobre mí, oh Dios, están tus votos: Te tributaré alabanzas. 13 Porque has librado mi vida de la muerte, Y mis pies de caída, Para que ande delante de Dios En la luz de los que viven. 1 A JEHOVA llamé estando en angustia, Y él me respondió. 2 Libra mi alma, oh Jehová, de labio mentiroso, De la lengua fraudulenta. 3 ¿Qué te dará, ó qué te aprovechará, Oh lengua engañosa? 4 Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro. 5 ¡Ay de mí, que peregrino en Mesech, Y habito entre las tiendas de Kedar! 6 Mucho se detiene mi alma Con los que aborrecen la paz. 7 Yo soy pacífico: Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra. 1 LIBRAME, oh Jehová, de hombre malo: Guárdame de hombre violento; 2 Los cuales maquinan males en el corazón, Cada día urden contiendas. 3 Aguzaron su lengua como la serpiente; Veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.) 4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, Presérvame del hombre injurioso; Que han pensado de trastornar mis pasos. 5 Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; Han tendido red junto á la senda; Me han puesto lazos. (Selah.) 6 He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; Escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos. 7 Jehová Señor, fortaleza de mi salud, Tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas. 8 No des, oh Jehová, al impío sus deseos; No saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.) 9 En cuanto á los que por todas partes me rodean, La maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza. 10 Caerán sobre ellos brasas; Dios los hará caer en el fuego, En profundos hoyos de donde no salgan. 11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra: El mal cazará al hombre injusto para derribarle. 12 Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, El juicio de los menesterosos. 13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; Los rectos morarán en tu presencia. 1 JEHOVA, á ti he clamado; apresúrate á mí; Escucha mi voz, cuando te invocare. 2 Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, El don de mis manos como la ofrenda de la tarde. 3 Pon, oh Jehová, guarda á mi boca: Guarda la puerta de mis labios. 4 No dejes se incline mi corazón á cosa mala, A hacer obras impías Con los que obran iniquidad, Y no coma yo de sus deleites. 5 Que el justo me castigue, será un favor, Y que me reprenda será un excelente bálsamo. Que no me herirá la cabeza: Así que aun mi oración tendrán en sus calamidades. 6 Serán derribados en lugares peñascosos sus jueces, Y oirán mis palabras, que son suaves. 7 Como quien hiende y rompe la tierra, Son esparcidos nuestros huesos á la boca de la sepultura. 8 Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: En ti he confiado, no desampares mi alma. 9 Guárdame de los lazos que me han tendido, Y de los armadijos de los que obran iniquidad. 10 Caigan los impíos á una en sus redes, Mientras yo pasaré adelante. 1 CON mi voz clamaré á Jehová, Con mi voz pediré á Jehová misericordia. 2 Delante de él derramaré mi querella; Delante de él denunciaré mi angustia. 3 Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo. 4 Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; No tuve refugio, no había quien volviese por mi vida. 5 Clamé á ti, oh Jehová, Dije: Tú eres mi esperanza, Y mi porción en la tierra de los vivientes. 6 Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; Líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo. 7 Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, Porque tú me serás propicio.
Link Options
More Options
[X]