23
Que el Cristo habĂa de padecer, que
habĂa de ser el primero de la resurrecciĂłn de los muertos, que habĂa de anunciar luz a este pueblo y a los gentiles.
24
Y diciendo Ă©l estas cosas, (y dando razĂłn de sĂ) Festo a gran voz dijo: Estás loco, Pablo; las muchas letras te vuelven loco.
25
Y Pablo
dijo : No estoy loco, excelentĂsimo Festo, sino
que hablo palabras de verdad y de templanza.
26
Pues el rey sabe estas cosas, delante del cual también hablo confiadamente. Pues no pienso que ignora nada de esto; pues no ha sido esto hecho en algún rincón.
27
¿Crees, rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.
28
Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades que me haga cristiano.
29
Y Pablo dijo: ¡Deseo delante de Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas prisiones!
30
Y como hubo dicho estas cosas, se levantĂł el rey, y el gobernador, y Berenice, y los que se habĂan sentado con ellos;
31
cuando se retiraron aparte, hablaban los unos a los otros, diciendo: Ninguna cosa digna ni de muerte, ni de prisiĂłn, hace este hombre.
32
Y Agripa dijo a Festo: PodĂa este hombre ser suelto, si no hubiera apelado a CĂ©sar.