3 Corte el SEÑOR todo labio lisonjero, la lengua que habla con exageración;
4 a los que han dicho: Con nuestra lengua prevaleceremos, nuestros labios nos defienden; ¿quién es señor sobre nosotros?
5 Por la desolación del afligido, por los gemidos del menesteroso, me levantaré ahora, dice el SEÑOR; lo pondré en la seguridad que anhela.
6 Las palabras del SEÑOR son palabras puras, plata probada en un crisol en la tierra, siete veces refinada.