5 ¿No te acuerdas, pueblo mío,
cómo el rey Balac de Moab intentó que te maldijeran
y cómo, en lugar de eso, Balaam hijo de Beor te bendijo?
Recuerda tu viaje de la arboleda de Acacias
a Gilgal,
cuando yo, el Señor
, hice todo lo posible
para enseñarte acerca de mi fidelidad».