Eclesiastés 4:7-12; Hebreos 10:23-25

7 Yo me volví otra vez, y vi <I>otra</I> vanidad debajo del sol. 8 Es el <I>hombre</I> solo y sin sucesor; que ni tiene hijo ni hermano; mas nunca cesa de trabajar, ni aun sus ojos se sacian de sus riquezas, <I>ni piensa</I> : ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto <I>es</I> vanidad, y duro trabajo. 9 Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10 Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante. 11 También si dos durmieren <I>juntos</I> , se calentarán; mas ¿cómo se calentará uno solo? 12 Y si alguno prevaleciere contra uno, dos estarán contra él; y cordón de tres dobleces no presto se rompe.
23 retengamos firme la profesión de nuestra esperanza, que fiel es el que prometió. 24 Y considerémonos los unos a los otros para provocarnos a la caridad, y a las buenas obras; 25 no dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.