9 Luego Harbona, uno de los eunucos del rey, dijo:
—Amán ha levantado un poste afilado de veintidós metros y medio
en el patio de su casa. Tenía pensado utilizarlo para atravesar a Mardoqueo, el hombre que salvó al rey de ser asesinado.
—¡Que atraviesen a Amán en ese poste! —ordenó el rey.