17 De inmediato el rey ordenó a los guardias que lo acompañaban:—¡Maten a los sacerdotes del SEÑOR, que ellos también se han puesto de parte de David! Sabían que estaba huyendo, y sin embargo no me lo dijeron.Pero los oficiales del rey no se atrevieron a levantar la mano en contra de los sacerdotes del SEÑOR.