ProfecĂa contra la familia de ElĂ
27 Un hombre de Dios fue a ver a ElĂ, y le dijo:«AsĂ dice el SEĂ‘OR: “Bien sabes que yo me manifestĂ© a tus antepasados cuando estaban en Egipto bajo el poder del faraĂłn.
28
De entre todas las tribus de Israel, escogà a Aarón para que fuera mi sacerdote, es decir, para que en mi presencia se acercara a mi altar, quemara el incienso y se pusiera el efod. Además, a su familia le concedà las ofrendas que los israelitas queman en mi honor.
29
ÂżPor quĂ©, pues, tratan ustedes con tanto desprecio los sacrificios y ofrendas que yo he ordenado que me traigan? ÂżPor quĂ© honras a tus hijos más que a mĂ, y los engordas con lo mejor de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?”
30
»Por lo tanto —dice el SEĂ‘OR—, de ninguna manera permitirĂ© que tus parientes me sirvan, aun cuando yo habĂa prometido que toda tu familia, tanto tus antepasados como tus descendientes, me servirĂan siempre. Yo, el SEĂ‘OR, Dios de Israel, lo afirmo. Yo honro a los que me honran, y humillo a los que me desprecian.
31
En efecto, se acerca el dĂa en que acabarĂ© con tu poder y con el de tu familia; ninguno de tus descendientes llegará a viejo.
32
Mirarás con envidia el bien que se le hará a Israel, y ninguno de tus descendientes llegará a viejo.
33
Si permito que alguno de los tuyos continúe sirviendo en mi altar, será para arruinarte la vista y abatirte la vida; todos tus descendientes morirán en la flor de la vida.
34
Y te doy esta señal: tus dos hijos, Ofni y FinĂ©s, morirán el mismo dĂa.
35
»Pero yo levantaré a un sacerdote fiel, que hará mi voluntad y cumplirá mis deseos. Jamás le faltará descendencia, y vivirá una larga vida en presencia de mi ungido.
36
Y los familiares tuyos que sobrevivan vendrán y de rodillas le rogarán que les regale una moneda de plata o un pedazo de pan. Le suplicarán: “¡Dame algún trabajo sacerdotal para mi sustento!”»