15
Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.
16
Y yo rogaré al Padre, y El os dará otro Consolador para que esté con vosotros para siempre;
17
es decir, el EspĂritu de verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque ni le ve ni le conoce, pero vosotros sĂ le conocĂ©is porque mora con vosotros y estará en vosotros.
18
No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.