43
Entonces los pulvericé, como polvo de la tierra, como lodo de las calles los trituré y los pisé.
44
Tú me has librado también de las contiendas de mi pueblo; me has guardado para ser cabeza de naciones; pueblo que yo no conocía me sirve.
45
Los extranjeros me fingen obediencia, al oírme, me obedecen.
46
Los extranjeros desfallecen, y salen temblando de sus fortalezas.
47
El SEÑOR vive, bendita sea mi roca, y ensalzado sea Dios, roca de mi salvación,