19
Por tanto, arrepentĂos y convertĂos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del Señor,
20
y El envĂe a JesĂşs, el Cristo designado de antemano para vosotros,
21
a quien el cielo debe recibir hasta el dĂa de la restauraciĂłn de todas las cosas, acerca de lo cual Dios hablĂł por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos.