25
y tuve miedo, y fui y escondà tu talento en la tierra; mira, aquà tienes lo que es tuyo."
26
Pero su señor respondió, y le dijo: "Siervo malo y perezoso, sabÃas que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcÃ.
27
"DebÃas entonces haber puesto mi dinero en el banco, y al llegar yo hubiera recibido mi dinero con intereses.
28
"Por tanto, quitadle el talento y dádselo al que tiene los diez talentos."
29
Porque a todo el que tiene, más se le dará, y tendrá en abundancia; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.
30
Y al siervo inútil, echadlo en las tinieblas de afuera; allà será el llanto y el crujir de dientes.
31
Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria;
32
y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.
33
Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.
34
Entonces el Rey dirá a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
35
"Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recibisteis;