3
El SEÑOR lo sostendrá en su lecho de enfermo; en su enfermedad, restaurarás su salud .
4
Yo dije: Oh SEĂ‘OR, ten piedad de mĂ; sana mi alma, porque contra ti he pecado.
5
Mis enemigos hablan mal contra mĂ, diciendo: ÂżCuándo morirá y perecerá su nombre?
6
Y si alguno viene a verme, habla falsedades; su corazĂłn recoge iniquidad para sĂ; cuando sale fuera, lo publica.
7
Todos los que me odian murmuran a una contra mĂ; traman hacerme daño, diciendo:
8
Una cosa del demonio ha sido derramada sobre él, asà que cuando se acueste, no volverá a levantarse.
9
Aun mi Ăntimo amigo en quien yo confiaba, el que de mi pan comĂa, contra mĂ ha levantado su calcañar.
10
Pero tú, oh SEÑOR, ten piedad de mà y levántame, para que yo les pague como se merecen.
11
Por esto sĂ© que conmigo te complaces, porque mi enemigo no canta victoria sobre mĂ.
12
En cuanto a mĂ, me mantienes en mi integridad, y me afirmas en tu presencia para siempre.
13
Bendito sea el SEÑOR, Dios de Israel, desde la eternidad hasta la eternidad. Amén y amén.