5
porque no he habitado en casa
alguna desde el dĂa que saquĂ© a los hijos de Israel hasta hoy; antes estuve de tienda en tienda, y de tabernáculo
en tabernáculo
6
En todo cuanto anduve con todo Israel ¿hablé una palabra a alguno de los jueces de Israel, a los cuales mandé que apacentaran mi pueblo, para decirles: Por qué no me edificáis
una casa de cedro
7
Por tanto, ahora dirás a mi siervo David: AsĂ dijo el SEĂ‘OR de los ejĂ©rcitos: Yo te tomĂ© del redil, de detrás de las ovejas, para que fueras prĂncipe sobre mi pueblo Israel
8
y he estado contigo en todo cuanto has andado; y he talado a todos tus enemigos de delante de ti, y te he hecho grande nombre, como el nombre de los grandes que son en la tierra
9
Asimismo he dispuesto lugar a mi pueblo Israel, y lo he plantado para que habite por sĂ, y que no sea más conmovido; ni los hijos de iniquidad lo consumirán más, como antes