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Y el primer dĂa
de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban la Pascua, sus discĂpulos le dicen: ÂżDĂłnde quieres que vayamos a disponer para que comas la pascua
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Y envĂa dos de sus discĂpulos, y les dice: Id a la ciudad, y os encontrará un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle
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y donde entrare, decid al padre de familia: El Maestro dice: ÂżDĂłnde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discĂpulos
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Y Ă©l os mostrará un gran cenáculo ya preparado; aderezad para nosotros allĂ
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Y fueron sus discĂpulos, y vinieron a la ciudad, y hallaron como les habĂa dicho; y aderezaron la Pascua
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Y llegada la tarde, fue con los doce
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Y cuando se sentaron a la mesa y comieron, dijo JesĂşs: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me ha de entregar
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Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle cada uno por sĂ, por ventura: Âż
Seré yo? Y el otro: ¿
Seré yo
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Y él respondiendo les dijo:
Es uno de los doce que moja conmigo en el plato
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A la verdad el Hijo del hombre va, como está de él escrito; pero ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! Bueno le fuera a aquel hombre si nunca hubiera nacido
22
Y estando ellos comiendo, tomĂł JesĂşs pan, y bendiciendo, partiĂł y les dio, y dijo: Tomad, comed, esto es mi cuerpo
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Y tomando el vaso, habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de él todos
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Y les dice: Esto es mi sangre del Nuevo Testamento, que por muchos es derramada
25
De cierto os digo que no beberĂ© más del fruto de la vid, hasta aquel dĂa, cuando lo beberĂ© nuevo en el Reino de Dios
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Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al Monte de las Olivas