6
Luego puso varias guarniciones militares
en Damasco, la capital aramea, y los arameos se convirtieron en súbditos de David y le pagaban tributo. Así que el Señor
le daba la victoria a David dondequiera que iba.
7
David llevó a Jerusalén los escudos de oro de los oficiales de Hadad-ezer,
8
junto con una gran cantidad de bronce de las ciudades de Teba
y de Cun, que pertenecían a Hadad-ezer. Tiempo después Salomón fundió el bronce y moldeó un enorme tazón de bronce llamado el Mar, además de las columnas y los diversos objetos de bronce usados en el templo.
9
Cuando Toi,
rey de Hamat, se enteró de que David había destruido a todo el ejército de Hadad-ezer, rey de Soba,
10
envió a su hijo Joram
para felicitar al rey David por su exitosa campaña. Hadad-ezer y Toi habían sido enemigos y con frecuencia estaban en guerra. Joram le obsequió a David muchos regalos de oro, de plata y de bronce.