12
Tres dÃas después, Jeroboam y toda la gente regresaron para conocer la decisión de Roboam, tal como el rey habÃa ordenado.
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Entonces Roboam habló con dureza al pueblo porque rechazó el consejo de los ancianos
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y siguió el consejo de los más jóvenes. Asà que le dijo al pueblo: «Mi padre les impuso cargas pesadas, ¡pero yo las haré aún más pesadas! Mi padre los golpeaba con látigos, ¡pero yo los azotaré con escorpiones!».
15
Por lo tanto, el rey no prestó atención al pueblo. Este giro en la historia ocurrió por voluntad del Señor
, porque cumplÃa el mensaje que el Señor
le habÃa dado a Jeroboam, hijo de Nabat, por medio del profeta AhÃas de Silo.
16
Cuando todos los israelitas se dieron cuenta de que el rey no iba a hacerles caso, respondieron:
«¡Abajo la dinastÃa de David!
No nos interesa para nada el hijo de IsaÃ.
¡Regresa a tu casa, Israel!
Y tú, David, ¡cuida de tu propia casa!».
Entonces el pueblo de Israel regresó a casa;