18
—Está bien —respondió Betsabé—. Le hablaré al rey por ti.
19
Entonces Betsabé fue a ver al rey para hablarle en nombre de AdonÃas. El rey se levantó de su trono para recibirla y se inclinó ante ella. Cuando volvió a sentarse en su trono, ordenó que trajeran un trono para su madre, y ella se sentó a la derecha del rey.
20
—Tengo un pequeño favor que pedirte —le dijo ella—. Espero que no me lo niegues.
—¿De qué se trata, madre mÃa? —preguntó el rey—. Tú sabes que no te lo negaré.
21
—Entonces permite que tu hermano AdonÃas se case con Abisag, la muchacha de Sunem —contestó ella.
22
—¿Cómo es posible que tú me pidas que entregue a Abisag en matrimonio a AdonÃas? —preguntó el rey Salomón—. ¡SerÃa lo mismo que pedirme que le dé el reino! Tú sabes que él es mi hermano mayor y que tiene de su lado al sacerdote Abiatar y a Joab, hijo de Sarvia.