20
Entonces el rey EzequÃas y el profeta IsaÃas, hijo de Amoz, clamaron en oración al Dios del cielo.
21
Entonces el Señor
envió a un ángel que destruyó al ejército asirio junto con todos sus comandantes y oficiales. Senaquerib se vio obligado a regresar a su propia tierra avergonzado; y cuando entró al templo de su dios, algunos de sus propios hijos lo mataron allà mismo a espada.
22
Asà es como el Señor
libró a EzequÃas y al pueblo de Jerusalén del rey Senaquerib de Asiria y de todos los demás que los amenazaban. Entonces hubo paz por todo el paÃs.
23
A partir de entonces el rey EzequÃas fue muy respetado entre las naciones vecinas, y llegaron a Jerusalén muchos obsequios para el Señor
junto con valiosos regalos para el rey EzequÃas.
24
Enfermedad y recuperación de EzequÃas
Por ese tiempo EzequÃas se enfermó gravemente. Asà que oró al Señor
, quien lo sanó y le dio una señal milagrosa;