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El Se帽or
les habl贸 a Manas茅s y a su pueblo, pero no hicieron caso a sus advertencias.
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De modo que el Se帽or
envi贸 a los comandantes de los ej茅rcitos asirios y tom贸 a Manas茅s prisionero. Le pusieron un aro en la nariz, lo sujetaron con cadenas de bronce y se lo llevaron a Babilonia;
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pero cuando estaba sumido en profunda angustia, Manas茅s busc贸 al Se帽or
su Dios y se humill贸 con sinceridad ante el Dios de sus antepasados.
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Cuando or贸, el Se帽or
lo escuch贸 y se conmovi贸 por su petici贸n. As铆 que el Se帽or
hizo que Manas茅s regresara a Jerusal茅n y a su reino. 隆Entonces Manas茅s finalmente se dio cuenta de que el Se帽or
es el 煤nico Dios!
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Despu茅s de esto, Manas茅s reconstruy贸 la muralla exterior de la Ciudad de David, desde el occidente del manantial de Gih贸n en el valle de Cedr贸n, hasta la puerta del Pescado, y continu贸 alrededor de la colina de Ofel; edific贸 la muralla muy alta. Adem谩s coloc贸 a sus oficiales militares en todas las ciudades fortificadas de Jud谩.