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Asà que sacaron a JosÃas de su carro de guerra y lo pusieron en otro. Luego lo regresaron a Jerusalén, donde murió. Lo enterraron allÃ, en el cementerio de los reyes, y todo Judá y Jerusalén hicieron duelo por él.
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El profeta JeremÃas compuso cantos fúnebres en honor de JosÃas, y hasta el dÃa de hoy los coros siguen entonando estos tristes cantos acerca de su muerte. Estos cantos de duelo se han convertido en una tradición y están registrados en
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Los demás acontecimientos del reinado de JosÃas y sus actos de devoción (realizados según lo que estaba escrito en la ley del Señor
),
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desde el principio hasta el fin, están registrados en