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Enseguida envió a Eliaquim, administrador del palacio; a Sebna, secretario de la corte; y a los principales sacerdotes, todos vestidos de tela Ć”spera, a hablar con el profeta IsaĆas, hijo de Amoz.
3
Ellos le dijeron: Ā«El rey EzequĆas dice: āHoy es un dĆa de dificultad, insulto y deshonra. Es como cuando un niƱo estĆ” a punto de nacer, pero la madre no tiene fuerzas para dar a luz.
4
Tal vez el SeƱor
tu Dios haya oĆdo al jefe del Estado Mayor
asirio, que fue enviado por el rey para desafiar al Dios viviente, y lo castigue por sus palabras. Ā”Te rogamos que ores por los que hemos quedado!āĀ».
5
Una vez que los funcionarios del rey EzequĆas le dieron a IsaĆas el mensaje del rey,
6
el profeta respondió: Ā«DĆganle a su amo: āEsto dice el SeƱor
: āNo te alteres por ese discurso blasfemo que han pronunciado contra mĆ los mensajeros del rey de Asiria.