10
Al enterarse David de que UrÃas no habÃa ido a su casa, lo mandó llamar y le preguntó:
—¿Qué pasa? ¿Por qué no fuiste anoche a tu casa después de haber estado fuera por tanto tiempo?
11
UrÃas le contestó:
—El arca y el ejército de Israel y el de Judá están viviendo en carpas,
y Joab y los hombres de mi señor están acampando a cielo abierto. ¿Cómo podrÃa yo ir a casa para beber, comer y dormir con mi esposa? Juro que jamás harÃa semejante cosa.
12
—Está bien, quédate hoy aquà —le dijo David— y mañana puedes regresar al ejército.
Asà que UrÃas se quedó en Jerusalén ese dÃa y el siguiente.
13
David lo invitó a cenar y lo emborrachó. Pero aun asà no logró que UrÃas se fuera a la casa con su esposa, sino que nuevamente se quedó a dormir a la entrada del palacio con la guardia real.
14
David trama la muerte de UrÃas
Entonces, a la mañana siguiente, David escribió una carta a Joab y se la dio a UrÃas para que se la entregara.