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El complot de Amán contra los judÃos
Tiempo después, el rey Jerjes ascendió a Amán, hijo de Hamedata el agagueo, lo puso por encima de todos los demás nobles y lo convirtió en el funcionario más poderoso del imperio.
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Todos los funcionarios del rey se inclinaban ante Amán en señal de respeto cada vez que él pasaba porque el rey lo habÃa ordenado; pero Mardoqueo se negó a inclinarse ante él o a rendirle homenaje.
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Entonces los funcionarios del palacio que estaban a la puerta del rey le preguntaron a Mardoqueo: «¿Por qué desobedeces la orden del rey?».
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Todos los dÃas le hablaban de lo mismo, pero aun asà él se negaba a cumplir la orden. Entonces le informaron a Amán para saber si él tolerarÃa la conducta de Mardoqueo, ya que Mardoqueo les habÃa dicho que era judÃo.
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Cuando Amán vio que Mardoqueo no se inclinaba ante él ni le rendÃa homenaje, se llenó de furia.
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Como se habÃa enterado de la nacionalidad de Mardoqueo, decidió que no bastaba con matar solamente a él. Entonces, buscó la forma de destruir a todos los judÃos a lo largo y ancho del imperio de Jerjes.
7
Asà que, en el mes de abril,
durante el año doce del reinado de Jerjes, echaron el plan a suertes en presencia de Amán (las suertes se llamaban
) a fin de determinar cuál era el mejor dÃa y mes para llevar a cabo el plan. Se escogió el dÃa 7 de marzo, casi un año después.
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Luego Amán se acercó al rey Jerjes y le dijo:
—Hay cierta raza dispersada por todas las provincias del imperio que se mantiene aislada de todas las demás. Tienen leyes diferentes de los demás pueblos y se niegan a obedecer las leyes del rey. Por lo tanto, no conviene a los intereses del rey que ese pueblo siga con vida.