14
Pues mediante esa única ofrenda, él perfeccionó para siempre a los que está haciendo santos.
15
Y el EspÃritu Santo también da testimonio de que es verdad, pues dice:
16
«Este es el nuevo pacto que haré
con mi pueblo en aquel dÃa
—dice el Señor
—:
Pondré mis leyes en su corazón
y las escribiré en su mente»
.
17
Después dice:
«Nunca más me acordaré
de sus pecados y sus transgresiones»
.
18
Y cuando los pecados han sido perdonados, ya no hace falta ofrecer más sacrificios.