10
Entonces el rey Balac se enfureció contra Balaam y en señal de enojo palmeó las manos y gritó:
—¡Yo te llamé para maldecir a mis enemigos! En cambio, los has bendecido tres veces.
11
¡Fuera de aquí ahora mismo! ¡Vuelve a tu casa! Te prometí una generosa recompensa, pero el Señor
te ha impedido que la recibieras.
12
Balaam le dijo a Balac:
—¿No recuerdas lo que expliqué a tus mensajeros? Dije:
13
“Aunque Balac me diera su palacio repleto de plata y oro, no podría hacer absolutamente nada en contra de la voluntad del Señor
”. ¡Te advertí que únicamente podría decir lo que el Señor
me dijera!
14
Ahora me regreso a mi propia gente, pero primero, déjame decirte lo que los israelitas harán a tu pueblo en el futuro.