8
Pero el hombre de Dios le respondiĂł al rey:—Aunque usted me diera la mitad de sus posesiones, no irĂa a su casa. AquĂ no comerĂ© pan ni beberĂ© agua,
9
porque asà me lo ordenó el SEÑOR. Me dijo: “No comas pan, ni bebas agua, ni regreses por el mismo camino”.
10
De modo que tomĂł un camino diferente al que habĂa tomado para ir a Betel.
11
En ese tiempo vivĂa en Betel cierto profeta anciano. Sus hijos fueron a contarle todo lo que el hombre de Dios habĂa hecho allĂ aquel dĂa, y lo que le habĂa dicho al rey.
12
Su padre les preguntĂł:—¿Por dĂłnde se fue?Sus hijos le indicaron el camino que habĂa tomado el hombre de Dios que habĂa llegado de Judá,