2
Elí ya se estaba quedando ciego. Un día, mientras él descansaba en su habitación,
3
Samuel dormía en el santuario del SEÑOR, donde se encontraba el arca de Dios. La lámpara de Dios todavía estaba encendida.
4
El SEÑOR llamó a Samuel, y este respondió:—Aquí estoy.
5
Y en seguida fue corriendo adonde estaba Elí, y le dijo:—Aquí estoy; ¿para qué me llamó usted?—Yo no te he llamado —respondió Elí—. Vuelve a acostarte.Y Samuel volvió a su cama.
6
Pero una vez más el SEÑOR lo llamó:—¡Samuel!Él se levantó, fue adonde estaba Elí y le dijo:—Aquí estoy; ¿para qué me llamó usted?—Hijo mío —respondió Elí—, yo no te he llamado. Vuelve a acostarte.