10
Y como si fuera poco, ¡ahora pretenden convertir a los habitantes de Judá y de Jerusalén en sus esclavos! ¿Acaso no son también ustedes culpables de haber pecado contra el SEÑOR su Dios?
11
Por tanto, háganme caso: dejen libres a los prisioneros. ¿Acaso no son sus propios hermanos? ¡La ira del SEÑOR se ha encendido contra ustedes!
12
Entonces AzarÃas hijo de Johanán, BerequÃas hijo de Mesilemot, EzequÃas hijo de Salún, y Amasá hijo de Hadlay, que eran jefes de los efraimitas, se enfrentaron a los que regresaban de la guerra
13
y les dijeron:—No traigan aquà a los prisioneros, porque eso nos harÃa culpables ante el SEÑOR. ¿Acaso pretenden aumentar nuestros pecados y nuestras faltas? ¡Ya es muy grande nuestra culpa, y la ira del SEÑOR se ha encendido contra Israel!
14
Asà que los soldados dejaron libres a los prisioneros, y pusieron el botÃn a los pies de los jefes y de toda la asamblea.