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Pero la madre del ni帽o exclam贸:鈥斅e juro a usted que no lo dejar茅 solo! 隆Tan cierto como que el SE脩OR y usted viven!As铆 que Eliseo se levant贸 y fue con ella.
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Guiezi, que se hab铆a adelantado, lleg贸 y coloc贸 el bast贸n sobre la cara del ni帽o, pero este no respondi贸 ni dio ninguna se帽al de vida. Por tanto, Guiezi volvi贸 para encontrarse con Eliseo y le dijo:鈥擡l ni帽o no despierta.
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Cuando Eliseo lleg贸 a la casa, encontr贸 al ni帽o muerto, tendido sobre su cama.
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Entr贸 al cuarto, cerr贸 la puerta y or贸 al SE脩OR.
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Luego subi贸 a la cama y se tendi贸 sobre el ni帽o boca a boca, ojos a ojos y manos a manos, hasta que el cuerpo del ni帽o empez贸 a entrar en calor.