17
David, al ver que el ángel destruÃa a la gente, oró al SEÑOR: «¿Qué culpa tienen estas ovejas? ¡Soy yo el que ha pecado! ¡Soy yo el que ha hecho mal! ¡Descarga tu mano sobre mà y sobre mi familia!»
18
Ese mismo dÃa, Gad volvió adonde estaba David y le dijo: «Sube y construye un altar al SEÑOR en la parcela de Arauna el jebuseo».
19
David se puso en camino, tal como el SEÑOR se lo habÃa ordenado por medio de Gad.
20
Arauna se asomó y, al ver que el rey y sus oficiales se acercaban, salió y rostro en tierra se postró delante de él.
21
—Su Majestad —dijo Arauna—, ¿a qué debo el honor de su visita?—Quiero comprarte la parcela —respondió David— y construir un altar al SEÑOR para que se detenga la plaga que está afligiendo al pueblo.