10
En ese mismo instante ella cayĂł muerta a los pies de Pedro. Entonces entraron los jĂłvenes y, al verla muerta, se la llevaron y le dieron sepultura al lado de su esposo.
11
Y un gran temor se apoderĂł de toda la iglesia y de todos los que se enteraron de estos sucesos.
12
Por medio de los apĂłstoles ocurrĂan muchas señales y prodigios entre el pueblo; y todos los creyentes se reunĂan de comĂşn acuerdo en el PĂłrtico de SalomĂłn.
13
Nadie entre el pueblo se atrevĂa a juntarse con ellos, aunque los elogiaban.