60
—¡Hombre, no sé de qué estás hablando! —replicó Pedro.En el mismo momento en que dijo eso, cantó el gallo.
61
El Señor se volvió y miró directamente a Pedro. Entonces Pedro se acordó de lo que el Señor le habÃa dicho: «Hoy mismo, antes de que el gallo cante, me negarás tres veces».
62
Y saliendo de allÃ, lloró amargamente.
63
Los hombres que vigilaban a Jesús comenzaron a burlarse de él y a golpearlo.
64
Le vendaron los ojos, y le increpaban:—¡Adivina quién te pegó!