6
Y los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne a la tarde; y bebía del arroyo.
7
Pasados algunos días, se secó el arroyo; porque no había llovido sobre la tierra.
8
Y vino a él palabra del SEÑOR, diciendo:
9
Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y allí morarás; he aquí
yo he mandado allí a una mujer viuda que te sustente.
10
Entonces él se levantó, y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí
una mujer viuda que estaba allí cogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas
un poco de agua en un vaso, para que beba.