3
Y le dijo el SEÑOR:
Yo he oÃdo tu oración y tu ruego, que has hecho en mi presencia.
Yo he santificado esta Casa que tú has edificado, para poner mi nombre en ella para siempre; y en ella estarán mis ojos y mi corazón todos los dÃas.
4
Y si tú anduvieres delante de mÃ, como anduvo David tu padre, en integridad de corazón y en equidad, haciendo todas las cosas que yo te he mandado, y guardando mis estatutos y mis derechos,
5
yo afirmaré el trono de tu reino sobre Israel para siempre, como hablé a David tu padre, diciendo: No faltará de ti varón en el trono de Israel.
6
Mas si obstinadamente os apartareis de mà vosotros y vuestros hijos, y no guardareis mis mandamientos y mis estatutos que
yo he dado delante de vosotros, sino
que fuéreis y sirviéreis a dioses ajenos, y los adoráreis;
7
yo cortaré a Israel de sobre la faz de la tierra que les he entregado; y esta Casa que he santificado a mi nombre,
yo la echaré de delante de mÃ, e Israel será por proverbio y fábula a todos los pueblos;