1
Y acaeciĂł estar allĂ un varĂłn de Belial que se llamaba Seba, hijo de Bicri, varĂłn de Jemini, el cual tocĂł la trompeta diciendo: No tenemos nosotros parte en David, ni heredad en el hijo de IsaĂ. Israel, ¡cada uno a sus estancias!
2
AsĂ se fueron de en pos de David todos los varones de Israel, y seguĂan a Seba hijo de Bicri; mas los que eran de Judá fueron adheridos a su rey, desde el Jordán hasta JerusalĂ©n.
3
Y
luego que llegĂł David a su casa en JerusalĂ©n, tomĂł el rey las diez mujeres concubinas que habĂa dejado para guardar la casa, y las puso en una casa bajo guardia, y les dio de comer; pero nunca más entrĂł a ellas, sino que quedaron encerradas hasta que murieron en viudez de por vida.
4
Y el rey dijo a Amasa: JĂşntame los varones de Judá para el tercer dĂa, y hállate tĂş aquĂ presente.
5
Fue,
pues , Amasa a juntar a Judá; pero se detuvo más del tiempo que le habĂa sido señalado.