30
Los sacerdotes y levitas recibieron el peso de la plata y del oro y de los vasos, para traerlo a Jerusalén a la Casa de nuestro Dios.
31
Y partimos del rĂo de Ahava el doce del mes primero, para ir a JerusalĂ©n; y la mano de nuestro Dios estaba sobre nosotros, el cual nos librĂł de mano del enemigo y del acechador en el camino.
32
Y llegamos a JerusalĂ©n, y reposamos allĂ tres dĂas.
33
Al cuarto dĂa fue
luego pesada la plata, y el oro, y los vasos, en la Casa de nuestro Dios, por mano de Meremot hijo de UrĂas sacerdote, y con Ă©l Eleazar hijo de Finees; y con ellos Jozabad hijo de JesĂșa, y NoadĂas hijo de BinĂși, levitas;
34
por cuenta y por peso todo; y se apuntĂł todo aquel peso en aquel tiempo.