10
Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus palmas le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has bendecido resueltamente ya tres veces.
11
Huye, por tanto, ahora a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que el SEÑOR te ha privado de honra.
12
Y Balaam le respondió: ¿No lo declaré
yo también a tus mensajeros que me enviaste, diciendo:
13
Si Balac me diese su casa llena de plata y oro,
yo no podré traspasar el dicho del SEÑOR para hacer
cosa buena ni mala de mi arbitrio; mas lo que el SEÑOR hablare, eso diré yo?
14
Por tanto, he aquí, yo me voy ahora a mi pueblo; ven, te indicaré lo que este pueblo ha de hacer a tu pueblo en los postrimeros días.