22
Mas si casualmente lo empuj贸 sin enemistades, o ech贸 sobre 茅l cualquier instrumento sin asechanzas,
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o bien, sin verlo, hizo caer sobre 茅l alguna piedra, de que pudo morir, y muriere, y 茅l no era su enemigo, ni procuraba su mal;
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entonces la congregaci贸n juzgar谩 entre el heridor y el pariente del muerto conforme a estas leyes.
25
Y la congregaci贸n librar谩 al homicida de mano del pariente del muerto, y la congregaci贸n lo har谩 volver a su ciudad de acogimiento, a la cual se hab铆a acogido; y morar谩 en ella hasta que muera el sumo sacerdote, el cual fue ungido con el aceite santo.
26
Y si el homicida saliere fuera del t茅rmino de su ciudad de refugio, a la cual se acogi贸,