13
Salà de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y hacia la puerta del Muladar, inspeccionando las murallas de Jerusalén que estaban derribadas y sus puertas que estaban consumidas por el fuego.
14
PasĂ© luego hacia la puerta de la Fuente y hacia el estanque del Rey, pero no habĂa lugar para que pasara mi cabalgadura.
15
Y subà de noche por el torrente e inspeccioné la muralla. Entonces entré de nuevo por la puerta del Valle y regresé.
16
Los oficiales no sabĂan adĂłnde yo habĂa ido ni quĂ© habĂa hecho, ni tampoco se lo habĂa hecho saber todavĂa a los judĂos, ni a los sacerdotes, ni a los nobles, ni a los oficiales, ni a los demás que hacĂan la obra.
17
Entonces les dije: Vosotros veis la mala situación en que estamos, que Jerusalén está desolada y sus puertas quemadas a fuego. Venid, reedifiquemos la muralla de Jerusalén para que ya no seamos un oprobio.