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Psalm 148; Psalm 149; Psalm 150; Proverbios 1; Proverbios 2
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Psalm 148
1
¡Aleluya! Alabad al SEÑOR desde los cielos; alabadle en las alturas.
2
Alabadle, todos sus ángeles; alabadle, todos sus ejércitos.
3
Alabadle, sol y luna; alabadle, todas las estrellas luminosas.
4
Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos.
5
Alaben ellos el nombre del SEÑOR, pues El ordenó y fueron creados;
6
los estableció eternamente y para siempre, les dio ley que no pasará.
7
Alabad al SEÑOR desde la tierra, monstruos marinos y todos los abismos;
8
fuego y granizo, nieve y bruma; viento tempestuoso que cumple su palabra;
9
los montes y todas las colinas; árboles frutales y todos los cedros;
10
las fieras y todo el ganado; reptiles y aves que vuelan;
11
reyes de la tierra y todos los pueblos; príncipes y todos los jueces de la tierra;
12
jóvenes y también doncellas; los ancianos junto con los niños.
13
Alaben ellos el nombre del SEÑOR, porque sólo su nombre es exaltado; su gloria es sobre tierra y cielos.
14
El ha exaltado el poder de su pueblo, alabanza para todos sus santos, para los hijos de Israel, pueblo a El cercano. ¡Aleluya!
Psalm 149
1
¡Aleluya! Cantad al SEÑOR un cántico nuevo: su alabanza en la congregación de los santos.
2
Alégrese Israel en su Creador; regocíjense los hijos de Sion en su Rey.
3
Alaben su nombre con danza; cántenle alabanza con pandero y lira.
4
Porque el SEÑOR se deleita en su pueblo; adornará de salvación a los afligidos.
5
Regocíjense de gloria los santos; canten con gozo sobre sus camas.
6
Sean los loores de Dios en su boca, y una espada de dos filos en su mano,
7
para ejecutar venganza en las naciones, y castigo en los pueblos;
8
para atar a sus reyes con cadenas, y a sus nobles con grillos de hierro;
9
para ejecutar en ellos el juicio decretado: esto es gloria para todos sus santos. ¡Aleluya!
Psalm 150
1
¡Aleluya! Alabad a Dios en su santuario; alabadle en su majestuoso firmamento.
2
Alabadle por sus hechos poderosos; alabadle según la excelencia de su grandeza.
3
Alabadle con sonido de trompeta; alabadle con arpa y lira.
4
Alabadle con pandero y danza; alabadle con instrumentos de cuerda y flauta.
5
Alabadle con címbalos sonoros; alabadle con címbalos resonantes.
6
Todo lo que respira alabe al SEÑOR. ¡Aleluya!
Proverbios 1
1
Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:
2
para aprender sabiduría e instrucción, para discernir dichos profundos,
3
para recibir instrucción en sabia conducta, justicia, juicio y equidad;
4
para dar a los simples prudencia, y a los jóvenes conocimiento y discreción.
5
El sabio oirá y crecerá en conocimiento, y el inteligente adquirirá habilidad,
6
para entender proverbio y metáfora, las palabras de los sabios y sus enigmas.
7
El temor del SEÑOR es el principio de la sabiduría; los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.
8
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no abandones la enseñanza de tu madre;
9
porque guirnalda de gracia son para tu cabeza, y collares para tu cuello.
10
Hijo mío, si los pecadores te quieren seducir, no consientas.
11
Si dicen: Ven con nosotros, pongámonos al asecho para derramar sangre, sin causa asechemos al inocente,
12
devorémoslos vivos como el Seol, enteros, como los que descienden al abismo;
13
hallaremos toda clase de preciadas riquezas, llenaremos nuestras casas de botín;
14
echa tu suerte con nosotros, todos tendremos una bolsa;
15
hijo mío, no andes en el camino con ellos, aparta tu pie de su senda,
16
porque sus pies corren hacia el mal, y a derramar sangre se apresuran.
17
Porque es en vano tender la red ante los ojos de cualquier ave;
18
pero ellos a su propia sangre asechan, tienden lazo a sus propias vidas.
19
Tales son los caminos de todo el que se beneficia por la violencia: que quita la vida de sus poseedores.
20
La sabiduría clama en la calle, en las plazas alza su voz;
21
clama en las esquinas de las calles concurridas; a la entrada de las puertas de la ciudad pronuncia sus discursos:
22
¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, y los burladores se deleitarán en hacer burla, y los necios aborrecerán el conocimiento?
23
Volveos a mi reprensión: he aquí, derramaré mi espíritu sobre vosotros, os haré conocer mis palabras.
24
Porque he llamado y habéis rehusado oír, he extendido mi mano y nadie ha hecho caso;
25
habéis desatendido todo consejo mío, y no habéis deseado mi reprensión;
26
también yo me reiré de vuestra calamidad, me burlaré cuando sobrevenga lo que teméis,
27
cuando venga como tormenta lo que teméis, y vuestra calamidad sobrevenga como torbellino, cuando vengan sobre vosotros tribulación y angustia.
28
Entonces me invocarán, pero no responderé; me buscarán con diligencia, pero no me hallarán;
29
porque odiaron el conocimiento, y no escogieron el temor del SEÑOR,
30
ni quisieron aceptar mi consejo, y despreciaron toda mi reprensión;
31
comerán del fruto de su conducta, y de sus propias artimañas se hartarán.
32
Porque el desvío de los simples los matará, y la complacencia de los necios los destruirá.
33
Pero el que me escucha vivirá seguro, y descansará, sin temor al mal.
Proverbios 2
1
Hijo mío, si recibes mis palabras, y atesoras mis mandamientos dentro de ti,
2
da oído a la sabiduría, inclina tu corazón al entendimiento;
3
porque si clamas a la inteligencia, y alzas tu voz al entendimiento,
4
si la buscas como a plata, y la procuras como a tesoros escondidos,
5
entonces entenderás el temor del SEÑOR, y descubrirás el conocimiento de Dios.
6
Porque el SEÑOR da sabiduría, de su boca vienen el conocimiento y la inteligencia.
7
El reserva la prosperidad para los rectos, es escudo para los que andan en integridad,
8
guarda las sendas del juicio, y preserva el camino de sus santos.
9
Entonces discernirás justicia y juicio, equidad y todo buen sendero;
10
porque la sabiduría entrará en tu corazón, y el conocimiento será grato a tu alma;
11
la discreción velará sobre ti, el entendimiento te protegerá,
12
para librarte de la senda del mal, del hombre que habla cosas perversas;
13
de los que dejan las sendas de rectitud, para andar por los caminos tenebrosos;
14
de los que se deleitan en hacer el mal, y se regocijan en las perversidades del mal,
15
cuyas sendas son torcidas, y se extravían en sus senderos.
16
Ella te librará de la mujer extraña, de la desconocida que lisonjea con sus palabras,
17
la cual deja al compañero de su juventud, y olvida el pacto de su Dios;
18
porque su casa se inclina hacia la muerte, y sus senderos hacia los muertos;
19
todos los que a ella van, no vuelven, ni alcanzan las sendas de la vida.
20
Por tanto andarás en el camino de los buenos, y guardarás las sendas de los justos;
21
porque los rectos morarán en la tierra, y los íntegros permanecerán en ella;
22
pero los impíos serán cortados de la tierra, y los pérfidos serán desarraigados de ella.