2
Luego, otros comenzaron a llegar —hombres que tenÃan problemas o que estaban endeudados o que simplemente estaban descontentos— y David llegó a ser capitán de unos cuatrocientos hombres.
3
Después David se dirigió a Mizpa de Moab, donde le pidió al rey: «Por favor, permite que mi padre y mi madre vivan aquà contigo hasta que sepa lo que Dios tiene pensado para mû.
4
Asà que los padres de David se quedaron en Moab con el rey durante todo el tiempo que David vivió en la fortaleza.
5
Un dÃa el profeta Gad dijo a David: «Deja la fortaleza y vuelve a la tierra de Judá». Entonces David fue al bosque de Haret.
6
Las noticias de su llegada a Judá pronto alcanzaron a Saúl. En ese momento, el rey estaba sentado debajo de un árbol de tamarisco en la colina de Guibeá, con su lanza en la mano y rodeado de sus oficiales.