10
Esto agrad贸 a todos los l铆deres y al pueblo, y con gusto llevaron su dinero y lo pusieron en el cofre hasta llenarlo.
11
Cada vez que el cofre se llenaba, los levitas lo llevaban a los funcionarios del rey. Entonces se presentaban el secretario de la corte y un oficial del sumo sacerdote para vaciar el cofre y luego llevarlo de regreso al templo. As铆 fue d铆a tras d铆a, por lo tanto, se recogi贸 una gran cantidad de dinero.
12
El rey y Joiada entregaban el dinero a los supervisores de la construcci贸n, quienes contrataron alba帽iles y carpinteros para restaurar el templo del Se帽or
. Tambi茅n contrataron herreros que hicieron objetos de hierro y de bronce para el templo del Se帽or
.
13
Los hombres que estaban a cargo de la restauraci贸n trabajaron arduamente y la obra sigui贸 progresando. Restauraron el templo de Dios de acuerdo con el dise帽o original y lo reforzaron.
14
Cuando terminaron con todas las reparaciones, llevaron el dinero que sobr贸 al rey y a Joiada. Este dinero se utiliz贸 para hacer diversos objetos para el templo del Se帽or
: objetos para los servicios de adoraci贸n y para las ofrendas quemadas, entre ellos cucharones y otros objetos hechos de oro y de plata. Mientras vivi贸 el sacerdote Joiada, continuamente sacrificaron ofrendas quemadas en el templo del Se帽or
.