10
Tanto los falsos profetas como quienes los consultan serán castigados por sus pecados.
11
De este modo, los israelitas aprenderán a no alejarse de mí y por tanto a no contaminarse con el pecado. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. ¡Yo, el Señor
Soberano, he hablado!’”».
12
Certeza del castigo del Señor
Luego recibí este mensaje del Señor
:
13
«Hijo de hombre, supongamos que los habitantes de un país pecaran contra mí y yo alzara mi puño para aplastarlos al cortarles la provisión de alimento y al hacerles pasar un hambre que destruyera tanto a personas como a animales.
14
Aunque Noé, Daniel y Job estuvieran allí, su justicia los salvaría solo a ellos y no a ningún otro, dice el Señor
Soberano.